La inseguridad en Francia es palpable. Los clubes sufren con la negociación de la venta de los derechos televisivos de la Ligue 1 entre 2024–2029, un ingreso mayúsculo para la gran mayoría de participantes. Con la amenaza del CVC a la vuelta de la esquina y la falta de compradores, la situación es realmente insostenible en la competición française.
A menos de tres meses para bajar el telón al curso 2024-25, la Ligue 1 sigue fracasando en el intento de vender los derechos televisivos de la competición entre 2024 y 2029. Simplemente, no hay compradores para adquirirlos. Las negociaciones con ‘beIN Sports’ han quedado totalmente paralizadas porque no quieren pagar los 700 millones de euros que pide la LFP.
NADIE QUIERE RETRANSMITIR LA LIGUE 1
A estas alturas, ninguna televisión quiere retransmitir la Ligue 1 y el valor de la misma no deja de caer en picado. En un principio, Vincent Labrune, presidente de la LFP, exigía 800 millones de euros por los derechos entre 2024 y 2029. Pero sin duda, los beneficios que saquen serán muchísimo menores. Todo apunta, tal como avanzó ‘Le Parisien’, que se optará por un canal cien por cien Ligue 1 que se ofrecería a través de todos los operadores, pero se abren dos problemas.
El primero, los ingresos que recibiría la competición, mucho menores a los 800 ‘kilos’ que se pedían inicialmente. El segundo, el precio del servicio y quién estaría dispuesto a abonarlo. Según ‘L’Équipe’, la LFP estudia establecer un precio mensual de 25 euros en caso de que fracasen del todo las negociaciones con una emisora para la retransmisión del torneo. Pero siendo honestos, pocos usuarios estarían dispuestos a pagar esta cantidad económica, bastante elevada, para disfrutar únicamente de la competición doméstica française.
NO HAY NINGÚN ATRACTIVO
Uno de los motivos es que siempre gana el Paris Saint-Germain. Cada temporada, las únicas dudas existentes en la Ligue 1 es conocer al segundo clasificado, los equipos que clasifican para Europa y los que pierden la categoría. El puesto de ganador es para el cuadro parisino. De las últimas 12 ligas, diez han viajado hacia París. Además, hay que sumarle la pérdida de la estrella del torneo, Kylian Mbappé, otro innegable duro golpe para la Ligue 1.
Mbappé cierra su fichaje con el Real Madrid / Efe
También está la amenaza de la piratería. Un precio tan elevado para ver solo la Ligue 1 empujaría a los usuarios a seguir la competición a través de estas plataformas fraudulentas, y eso sería otro golpe durísimo para la LFP. La preocupación en Francia es tal que, además de Macron, Sarkozy también ha hecho de intermediario en negociaciones puntuales para tratar de conseguir que el desenlace sea lo menos dañino posible para el fútbol galo.
Si se recorta en derechos televisivos, o lo que es lo mismo, reparto económico entre clubes, los más humildes pagarán las consecuencias. El CVC amenaza duramente, y hay que cumplir con el mismo para evitar sanciones, tanto económicos como deportivos. Francia tiembla, y no es para menos. Nadie quiere pagar por un producto predecible, poco estimulante y muy pasado de precio. Este curso, en España, ha sido imposible seguir por televisión algunos partidos de la Ligue 1 o la Coupe de France porque nadie los retransmitía. ¿Llegará una solución de verdad? El reloj corre en contra de la LFP.

