Los problemas para el Manchester United se siguen acumulando. A los del divorcio entre la afición y el equipo por los malos resultados y los del proyecto, teniendo que cambiar a Ten Hag por Ruben Amorim a mitad de la temporada y pareciendo que tampoco surte efecto, ahora el club ‘red devil’ podría tener que enfrentarse a un nuevo contratiempo.
Según apuntan en Inglaterra, el Manchester United estaría sopesando la idea de desprenderse este próximo verano de dos de los grandes talentos surgidos en su cantera: Mainoo y Garnacho. Por ambos, el club ‘red devil’ espera ingresar una cifra cercana a los 180 millones de euros, que servirían para ganar en ‘fair play’ financiero y afrontar lo que se espera un mercado de fichajes de muchísimos movimientos.
Los resultados del Manchester United esta temporada siguen siendo un auténtico desastre y el equipo necesita urgentemente un lavado de cara. Será ya Amorim el que decida qué equipo desea tener de cara a la próxima temporada. De momento, su cargo se mantiene porque llegó a mitad de campaña y con la plantilla ya confeccionada, pero veremos también qué dice la dirección deportiva teniendo en cuenta la marcha que lleva el equipo.
La derrota frente al Palace
La última derrota ante el Crystal Palace en Old Trafford, sumada a la lesión de larga duración de Lisandro Martínez, fue una losa que el equipo ‘red devil’ ahora se tiene que quitar de encima. Vender a dos de tus mejores perlas nunca puede ser una buena decisión, pero todo apunta a que ello servirá para poder ir con garantías al mercado, ya que en invierno apenas se han podido incorporar jugadores.
El fichaje de Patrick Dorgu, del Lecce, previo pago de casi 30 millones de euros, y la de Ayden Heaven, de 18 años, que llegó procedente del Arsenal después de que el United pagase cerca de un millón y medio de euros por él, ha sido todo el balance de fichajes del cuadro mancuniano.
Sí ha habido más movimientos en lo que respecta a ventas o marchas. A destacar, sin duda, las de Rahsford y Antony, dos jugadores con muchísimo nombre pero que no contaban para Amorim y a los que el portugués había sentenciado ya semanas atrás. Sus salidas, eso sí, poco dinero reportaron a las arcas del United más allá de ahorrarse parte de su salario.

