El calor del verano no ha sentado bien al Crystal Palace. El equipo del sur de Londres roza los puestos de descenso en Premier League en un inicio de curso 24/25 esperpéntico que ha hecho saltar las alarmas en los despachos y ha puesto en duda la credibilidad del entrenador.
El Palace finalizó la pasada temporada como, quizás, el mejor ataque de Inglaterra. Con un inspiradísimo Jean Philippe Mateta, los ‘Eagles’ se llevaron el triunfo en seis de los últimos 7 partidos de liga, unas cifras que los colocaron en la zona noble de la tabla y justificaron la llegada a los banquillos unos meses antes de Oliver Glasner, que resucitó un proyecto que deambulaba con Roy Hodgson. Ha pasado de ser el nuevo ‘gurú’ a estar en la silla caliente.
Del mejor ataque a un ‘polvorín’
Algunas de las víctimas en esa increíble racha de victorias fueron ‘gigantes’ como Liverpool, al que tumbaron en Anfield, Manchester United, al que le endosaron un 4-0 en Selhurst Park, un recital ante el ‘euro Aston Villa’ de Emery por 5-0 y otra ‘manita’ al West Ham. En resumen, una máquina de fusilar metas rivales que consiguió marcar 21 goles en las siete jornadas que cerraron su participación en la Premier 23/24. Mateta fue el gran protagonista de este último mes de competición, fusilando la portería contraria en 9 ocasiones. Finalizó la campaña como el 9o máximo pichichi de Inglaterra con 16 tantos, no demasiado lejos de los Salah (18) o Foden (19).
Mateta fue el gran héroe del Palace en la 23/24 / @CPFC
La parroquia de Selhurst Park acabó muy satisfecha con el desempeño de los suyos en la segunda mitad de temporada y soñaron con luchar por los puestos europeos en esta 24/25. Si se conseguía mantener la base del equipo y fichar en puestos de necesidad, con un técnico vanguardista como Glaser era posible creer en el milagro. Más que un milagro está siendo una pesadilla. Tras 11 jornadas disputadas, el Crystal Palace vive instalado en la 17a plaza con 7 puntos, tan solo uno más que el Wolverhampton, que marca los puestos de zona roja con 6 unidades. Se ha esfumado toda la pólvora de la que gozaron hace tan solo unos meses, y es que este equipo tan solo ha marcado 8 goles, el segundo peor registro de toda la Premier por detrás del colista Southampton (7). Los datos son tétricos y las sensaciones empeoran toda estadística del cuadro de Glasner.
9 jornadas en el dique seco
La primera victoria en el actual curso llegó…¡a la novena jornada! Los del sur de Londres consiguieron vencer por la mínima en casa al Tottenham Hotspur tras ser incapaces de sumar tres puntos ante equipos claramente peores como Leicester City (2-2) o Everton (2-1). Este resultado ante sus vecinos del norte de Londres sigue siendo el único triunfo en Premier League hasta la fecha. En la última fecha volvieron a claudicar ante su afición contra un Fulham (0-2) que se paseó por el césped con un jugador más y que acabó sentenciando gracias a los tantos de Smith Rowe y Harry Wilson.
El conjunto azul y rojo necesita de una reacción inmediata si no quiere verse metido de lleno en los puestos de descenso. Uno de los principales motivos de este ‘bajonazo’ fue la salida de dos de sus mejores jugadores en la pasada ventana de traspasos. El MVP Michael Olise se fue al Beryn de Múnich por 53 millones y Joachim Andersen, el gran capitán de la defensa, viste ya la elástica de los ‘cottagers’ en un fichaje que rondó los 30 ‘kilos’. Para paliar estas bajas llegaron hombres como Eddie Nketiah o Sarr en la delantera o Lacroix y Chadi Riad en la zaga, aunque todavía se espera que causen efecto en el esquema de Glasner. Las cosas no salen y ya hay cantos de sirena sobre un posible cambio de aires en la dirección del equipo. ¿Será el austríaco el próximo técnico destituido de la Premier tras Erik Ten Hag?

